¡Ni una muerta más! #AlertaFeminista

Vivimos en un país tranquilo. Vivimos en un país agradable. Vivimos en un país educado. Vivimos en un país espantoso.

En Uruguay cada 9 días un hombre toma a una mujer, a una chica, o a una niña y en algún momento, antes y/o después y/o en lugar de abusarla sexualmente, intenta asesinarla. Cada 15 días, sale bien y una nueva muerte alimenta la crónica roja.

Según la primer encuesta nacional de prevalencia sobre violencia basada en género y generaciones, 7 de cada 10 mujeres (700.000 mujeres) relataron, haber vivido, en algún momento de sus vidas, algún tipo de violencia de género, ya sea, sexual, física, psicológica, y/o patrimonial.

Estadísticas que tienen nombre, que tienen rostro... Hace un mes fue Yamila, hace diez días una joven de Colón, hoy es Lola.

Por nosotras y por ellas, decimos basta. Por nosotras y por ella, gritamos que nada justifica un feminicidio. Por nosotras y por ella, exigimos leyes que condenen este tipo de violencia tan específica, tan endémica, tan injusta, tan atroz. Porque no hay paz para las mujeres en un patriarcado. Porque no hay derechos para las mujeres en un patriarcado. Porque no hay justicia para un sistema que nos dice, a los golpes, que no somos gente. Que no solo nos miente, nos engaña, nos explota sino que nos viola y nos mata... Cuando tocan a una, nos tocan a todas.

Y es por esto que exigimos. Exigimos una ley integral de violencia de género y generaciones, con un código penal que defienda la vida de las niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres, de la violencia androcéntrica, machista y patriarcal.

Y es por esto que pedimos. Pedimos a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestros hermanos, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros gobernantes, a nuestros periodistas y a nuestros vecinos que hoy se lloren y se duelan con nosotras. Que se indignen y se ofendan, y se enfurezcan hasta las lágrimas como nosotras. Y que con nosotras cuenten, lo más lento que puedan, hasta veintiocho. Que cuenten cada número de esos veintiocho con todo el dolor que tengan, porque en cada uno de esos números hay una de nosotras, una amiga, una hermana, una hija, una madre, una compañera de trabajo, una vecina.

¿Cuántos feminicidios más tenemos que esperar?
¿Cuantas quemaduras más tenemos que curar?
¿Cuantos fallos más de impunidad tenemos que callar?

Basta de violencia machista.
Basta de feminicidios.

Feministas en Alerta y en las Calles